Las personas que coleccionamos muñecas sabemos mejor que
nadie lo mágicas que son, una muñeca puede cautivar a una persona, enamorarla,
tanto que hay personas que se gastan cientos de euros en una sola muñeca. Esas
pequeñas figuras humanas pueden ser cautivadoras, encantadoras, puede captar
nuestra atención y pueden ser muy mágicas.
En magia las muñecas se usan para influir en una persona,
haciendo una reproducción de esa persona, en forma de muñeca. Sirven para
influir de manera positiva o negativa, depende de quien haga el ritual y para
qué. Es por ello que muchas personas ajenas a la materia temen a estos
instrumentos mágicos, también llamados poppets. El Vudú las ha popularizado,
pero se usan en todo tipo de magia. Y las Brujas Buenas las usan comúnmente
para curar, rellenándolas de hierbas curativas y ritualizándolas para este
propósito.
Sea como fuere, la muñeca parece ser un receptáculo, por
ello hay otro tema interesate relacionado con las muñecas del que se habla en
la Parapsicología y son las “muñecas encantadas o embrujadas” (haunted dolls).
No solo una casa o lugar puede ser encantado, como suele conocer la gente,
habiendo un espíritu dentro de la casa, sino que también hay objetos que pueden
ser encantados por un espíritu que está en su interior o que lo frecuenta o
está ligado a él.
Extendiéndonos en este tema, las “muñecas encantadas” son
muñecas alrededor de las cuales ocurren fenómenos paranormales. ¿Nunca te ha
pasado que te regalan una muñeca y ocurren cosas raras a su alrededor? ¿O que
sientes que algo no está bien con esa muñeca y te da terror? Son muñecas que
parecen estar vivas.
Hay teorías que suponen que hay espíritus de niños
involucrados en este fenómeno, es como si cogieran el cuerpo de la muñeca como
el suyo propio. Los llaman “niños espíritus”. La muñeca es un huésped para el
espíritu, que aunque aterra a la familia que la tiene, solo intenta comunicarse
con ellos. Se supone que son niños porque se comportan como ellos, intentando
llamar la atención y haciendo travesuras. La lógica nos dice que esos espíritus
de niños han imbuido al muñeco que tenían más cercano, con el que más jugaban.
Un dato curioso, es que hay personas que coleccionan estas
muñecas embrujadas, hay gente que dona estas muñecas a páginas web, y ellos las
venden o las regalan a personas que dicen adoptarlas. Normalmente son brujos o
personas relacionadas con la parapsicología, los que las adoptan, para
estudiarlas o intentar entender este fenómeno.
Sea como sea, para bien o para mal, las muñecas tienen mucho
encanto, así ha sido siempre y así seguirá siendo.
Escrito por Birken Hexe.