martes, 27 de octubre de 2009

El rapto de Proserpina


El dios Plutón reinaba en la oscuridad impenetrable del Tartaro, a donde van los seres humanos a morir, una región desolada que se encuentra en las más grandes profundidades de la tierra. Un día cuando Plutón caminaba por la tierra en persecución de sus enemigos, fue visto por Venus, la diosa del amor, que jugaba con su pequeño hija Cupido. Venus instó a Cupido a que atravesara el corazón de Plutón con una de sus flechas para que se enamorara de la primera mujer que viera. 


Cupido obedeció a su madre y envió su flecha más certera al pecho del indomable dios de la muerte. En esos momentos, Proserpina, la única hija de Ceres, diosa de la Tierra, estaba recogiendo flores con otras doncellas. Y fue Proserpina a quien Plutón vio al instante de ser herido por la flecha de Cupido. De inmediato quedó locamente enamorado de Proserpina, a la cual, sin pensárselo dos veces, cargó en vilo sobre su montura. Ignorando los gritos desesperados de la joven diosa, Plutón se hundió con ella en el abismo sin fondo que llevaba a su mansión del Tartaro.


La diosa Ceres pasó muchos días desesperada buscando por todas partes a su adorada hija. Por fin, una ninfa de las aguas le reveló lo que había sucedido. Enloquecida de dolor, Ceres maldijo a la tierra por haber permitido que Plutón pasara a través de ella con Proserpina. La maldición de Ceres secó todas las cosechas, los animales murieron y la tierra se cubrió de hielo. La diosa luego se remontó al Olimpo, la mansión de los dioses, y pidió al dios Júpiter que la ayudara a recuperar a su hija. Júpiter accedió, pero le dijo a Ceres que sólo podía traer a Proserpina de las profundidades del Tartarus si la joven no había comido nada en su estadía en el reino de la muerte. Desafortunadamente Plutón, que sabía lo que estaba sucediendo en el Olimpo, le ofreció una granada a Proserpina y esta la comió. La granada es considerada la fruta de los muertos, y al comerla, Proserpina quedó

atada al reino del dios Plutón. Todo lo que pudo hacer Júpiter para ayudar a Ceres y para salvar a la tierra, fue lograr que Plutón accediera a que Proserpina pasara la mitad del año con él. Cuando Proserpina regresó a la tierra, Ceres, llena de alegría, le devolvió la vida al planeta, cubriéndolo de flores. Esta es la llegada de la primavera. Durante la mitad del año durante la cual Proserpina permanece con Ceres, la tierra está tibia y llena de flores y frutos. Estas son las estaciones de la Primavera y el Verano. Pero cuando Proserpina regresa con Plutón, su madre abandona a la tierra. Las hojas comienzan a secarse, las flores no son tan profusas, y los campesinos se apresuran a recoger las cosechas durante la temporada conocida como la vendimia. Esta es la estación del otoño, la cual da paso al invierno, la época de mayor desolación de la tierra, cuando Ceres está más desconsolada por la ausencia de Proserpina.

Fuente: El libro de las sombras, de Migene González-Wippler.

2 comentarios:

Coco dijo...

esta historia es muy interesante, me encanta las historias mitologicas nyaaa

Coco dijo...

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