viernes, 12 de febrero de 2010

Cómo limpiar y cargar piedras y cristales



Las piedras y cristales deben limpiarse siempre antes de usarse, ya que recogen la energía del lugar donde están, además si son nuevos pueden haber pasado por las manos de distintas personas y absorbido su energía, y esta puede no ser conveniente a nuestro trabajo. A continuación vamos a ver distintas formas de limpiar los cristales.





Hay muchos métodos para limpiar piedras y cristales:



Enterrarlos durante la noche o durante un día entero, luego se sacan y se limpian con una brocha. Algunas personas los dejan una semana, incluso un mes entero.



Pasarlos por un chorro de agua corriente durante unos minutos. Hay que dejarlos que se sequen al aire.



Meterlos en un vaso o cuenco con agua, si lleva un poco de sal mejor. También dejar que se sequen al aire libre.



Encender un incienso purificador, como lavanda, pino, salvia o romero y pasar el cristal durante un rato por el humo del incienso.



Poner el cristal sobre una geoda o un conglomerado de cuarzo o amatista, y dejarlo allí un tiempo para que lo limpie.



Usar una campana o un cuenco tibetano para limpiarlo con el sonido.



Se pueden combinar varios de estos métodos si se quiere.







¿Cómo limpiar cristales que son solubles al agua o son delicados?



Durante tu trabajo con cristales irás descubriendo que hay cristales que se dañan si por ejemplo los metes en agua, son solubles al agua. Los cristales que están formados por sal son solubles al agua, y se desharán.



Para limpiarlos puedes utilizar otros métodos que ya he enumerado, cómo enterrarlos o ponerlos encima de una geoda.





Cristales que no deben limpiarse con agua:



Alabastro, ámbar, calcita, carneola (carnelia, cornalina), cuarzo citrino, esmeralda, hematita, labradorita, lapislázuli, lepidolita, malaquita, mica, moldavita, opalo, pirita (es un metal), rosa del desierto, selenita, turquesa, ulexita.





Cargar los cristales



Una vez limpiados, los cristales deben volver a recargarse de energía, para ello solo es necesario dejarlos un rato a la luz del sol o de la luna llena. También pueden cargarse poniéndolos en el centro de un círculo de piedras de alta vibración, cómo puntas de cristal de roca.





Hay piedras que  no deben colocarse al sol



La razón es que son cristales y aumentan la luz y el calor, y pueden provocar un incendio, ¿os acordáis del experimento de crear fuego con la lente de una lupa o unas gafas que enseñan en el colegio?, las piedras que son cristales harán el mismo efecto. Por eso, nunca dejes cuarzos al sol, por seguridad.

Es un texto original de Dandelion

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