domingo, 1 de julio de 2012

Cementerios




El cementerio es un Umbral entre los reinos de los vivos y los muertos. Es también un lugar de transformación. Muchos hechizos demandan que un hechizo sea hecho en un camposanto o que los restos del hechizo se entierren allí, como si se condujera un funeral. Estos incluyen los de protección, desvanecimiento y tanto hechizos de amor como maleficios. Significativamente, muchos hechizos de necromancia, hechizos para comunicarse con aquellos que han pasado a la siguiente vida, no requieren ir al cementerio.

En el cementerio, como el más general de los cruces de caminos, se arremolina la energía, aunque de más de un tipo específico: fantasmas, almas de los difuntos, fuerzas extraídas de la vida y la muerte, entidades espirituales, guardianes protectores y aquellos seres malévolos que son atraídos por el dolor o la decadencia, todos hacen su hogar en el cementerio.

Si el cementerio es un lugar benévolo o amenazante depende en gran parte de las percepciones culturales sobre lo que ocurre al alma después de la muerte. Las culturas que confían en espíritus protectores ancestrales raramente temen al cementerio; las culturas que creen que la memoria y emoción humanas realmente mueren, dejando nada más que hambrientos y destructivos fantasmas evitarán el camposanto excepto por propósitos de magia maléfica.

Los pros y los contras del Camposanto

El cementerio  es un lugar donde peligrosas entidades están al acecho, y personas peligrosas también. Aunque una palabra griega, el término “necrópolis”, ciudad de los muertos, deriva del antiguo Egipto. Hubo un tiempo, de devastadora pobreza en que las personas hacían sus casas entre las tumbas. Esta situación todavía existe en muchos lugares, en mayor o menor grado. Por otro lado, los cementerios son lugares de un gran poder neutral (piensa en todos esos remolinos de radiante energía), que es posible aprovechar por el bien o el mal, según la intención o el deseo del practicante.

Incluso en el cementerio, pasando por los actuales camposantos, ciertas áreas están más llenas de poder que otras. El Umbral de los Umbrales, por así decirlo, son las puertas del cementerio. Los antiguos cementerios tradicionalmente presentan puertas de hierro para disponer un límite. El hierro, con la excepción de la sangre menstrual, es la sustancia única más protectora sobre la Tierra y repelerá y contendrá a los espíritus y fantasmas malignos. Muchos hechizos requieren que los objetos sean dejados en las puertas del cementerio: no es porque la gente esté asustada de entrar en el camposanto, sino porque el Umbral es mucho más poderoso.

Muchos poderosos espíritus, tales como los dioses hindúes Kali y Shiva, Matrona y Patrón del Tantra, residen en el cementerio, al igual que en las señales de alerta en las carreteras del antiguo Egipto, reside Anubis, el dios con cabeza de chacal inventor del embalsamamiento y Welwawet, la deidad lobo.

Acceder al poder de los Cruces de caminos y los cementerios es común para muchas tradiciones mágicas, en mayor o menor medida. Otras tradiciones específicas reconocen e incorporan todavía los cruces de caminos.

Fuente:
The element encyclopedia of 5000 spells, de Judika Illes.
Traducido por Birken Hexe.



Y además quería añadir un video de una chica de EE.UU, que hace rituales en los cementerios, y me pareció curioso:



6 comentarios:

anto13 dijo...

que interesante el articulo, me gusto mucho. Me interesaría saber mas sobre las tradiciones que utilizan las energías del camposanto para el mal.
Enhorabuena por este articulo.

En positivo dijo...

No me gustan este tipo de cosas con los cementerios. Me inspiran negatividad. Los cementerios son lugares donde están los cuerpos de las personas en una situación muy indefensa.

Me recuerda al seno materno, cuando un bebé está completamente indefenso y lo único que debe inspirar a la persona medianamente sensible es amor e instinto de protección. También me recuerda a una UVI, en la que toda persona que está allí también está completamente indefensa y a merced de lo que quieran hacerle sin poder ni siquiera opinar.

Pues un cementerio es lo mismo, aunque no estamos allí cuando morimos. Nadie está ya en esos cuerpos sino en otro lugar -según yo creo-, pero son cuerpos queridos, cuerpos amados, cuerpos llorados y cuerpos amados sobre todo por sus poseedores desencarnados. Esos cuerpos son algo muy especial, a mí no me inspiran miedo o tristeza sino ternura, amor... Por eso, el cementerio me parece un lugar de amor, y me gusta por tanto el máximo respeto, no ya por los muertos sino por los vivos, que son muy sensibles con lo que alguien pueda hacer cerca de los cuerpos de sus seres queridos. Un cementerio no es para mirarlo sino para sentirlo, mirar lo que no es visible, que es el amor de hijos por sus padres, padres por sus hijos, nietos por sus abuelos, esposos por sus cónyuges, amigos por sus amigos,... Es un lugar para sumarse a ese amor sin pretender nada, sin utilizarlo para otros fines que quizá nos ponen una venda en los ojos que nos impide ver de verdad lo que es un cementerio.

Gracias por la traducción, Birken Hexe.

BirkenHexe dijo...

Gracias Anto, de momento no se más.

En positivo, la verdad es que yo no haría magia en un cementerio, pero si soy de las que piensan que una bruja o brujo debe saber el máximo de información, debe saber lo que hacen otros practicantes de otras magias, por eso estas cosas para mí son importante saberlas.

En positivo dijo...

Entiendo lo que quieres decir, Isabel. En efecto, la información es un valor por sí mismo y cuanto más sepamos de todo, mejor. Muchas gracias, Birken Hexe.

Anónimo dijo...

Hola necesito ayuda el otro día fuimos al cementerio hay en la tumba de mi tío que se mató hay una foto de el y hace pocos días fuimos y la cara de el estaba pintada con algo rojo . Alguien sabe que significa que trataron de hacer en su tumba

Vhardda dijo...

A mi los cementerios me gustan, pero no todos.

Me gustan los Cementerios Góticos como el Pere Lachaise en París, el cual pude conocer hace dos meses y donde se encuentra enterrada gente conocida como Jim Morrison, Eugene Delacroux, Oscar Wilde, Chopín...

Y me gustan también los Cementerios que parecen parquecitos como el que había al lado de mi casa en Berlín, en las tumbas las gentes cultivaba plantas, había árboles, era como un bosque en el que había ardillas, ese sitio sí que me daba paz, me sentía acompañada por muchos sin que nadie me molestase.