sábado, 6 de julio de 2013

Vudú, parte I



Todo practicante de magia debe aprender sobre distintos sistemas mágicos y religiones mágicas, y hoy vamos a aprender sobre vudú. Antes de nada voy a aclararos algo, ya que también he hablado a veces sobre el Hudú. Al igual que la Wicca es una religión y la Brujería una práctica mágica, el Vudú es una religión y el Hudú  una práctica mágica.


Y ahora entremos en materia, he estado traduciendo y resumiendo esto para vosotros, son fragmentos del libro: Voodoo, Charms and rituals to empower your life de Leah Gordon.

Vudú, parte I:

El Vudú nació en el Oeste y centro de África y viajó en los barcos de los esclavos hasta el Nuevo Mundo, donde floreció en Haití, en la isla de La Española.

Se caracteriza por la ceremonia, la música, la danza y el sacrificio, a través de los cuales los participantes entran en comunión con los espíritus de sus ancestros vía posesión divina.

Tiene un panteón de espíritus llamado Lwa, cuyo poder puede ser invocado de distintas formas. Cada espíritu rige un área de la vida, como salud, amor, familia, etc.

Es una religión temida y víctima de la superstición e ignorancia, se la ha acusado de crímenes y malas prácticas, pero la mayoría de la gente la usa para bien.

Vodou es una palabra Kreyòl (criolla) usada para la religión, por los seguidores de Haití. En Haití hay una mezcla de palabras francesas y criollas.

Originalmente, cuando Colón descubrió la Española en 1942 había 400.000 indios Tainos de la tribu Arawak. Los españoles los esclavizaron y les dieron una vida tan miserable que al cabo de 30 años ya solo quedaban vivos 100 Tainos en la isla. Para reemplazarlos trajeron esclavos negros de África. Y ellos trajeron su religión y su magia consigo. Llegaron 20.000 esclavos a la isla. En 1697 se dividió la Española y Francia tomó el control del Oeste llamándolo Santo Domingo, la colonia floreció, en 1790 ya había medio millón de esclavos en Santo Domingo y era la más rica del Caribe, pagada con la sangre de los esclavos.

El Vudú se practicó en secreto en las plantaciones y prosperó entre los cimarrones, esclavos que huían y se ocultaban en el campo para buscar la libertad.

En 1791 una sacerdotisa vudú llamada Boukman llevó a cabo una ceremonia en un claro del bosque llamado Bois Cayman. Los esclavos y cimarrones de toda la región se reunieron. Iluminados por antorchas, Boukman sacrificó un cerdo negro para sus ancestros africanos y con su sangre escribió “libertad o muerte”. Los esclavos se preparaban para la rebelión. En 1804 Santo Domingo se convirtió en la primera república negra del Nuevo Mundo y cambió su nombre a Haití, el nombre original Taino del lugar. Ya eran independientes. Los otros dos tercios de la isla (Republica Dominicana) se independizaron en 1844.

Las raíces del Vudú se originaron de las creencias animistas del siglo XIV en África mezcladas con muchas prácticas religiosas del Oeste y centro de África y con creencias residuales Taino, y ornamentadas con el catolicismo.

Los esclavos incorporaron imágenes de santos católicos en sus alteres para disfrazar a los espíritus del Vudú. Para evitar problemas con sus amos.

El Vudú está dividido en diferentes “naciones”, cada una de las cuales forma una asamblea de lwa distinta. Las dos principales son Rada y Petwo. Los espíritus Rada son gentiles y simpáticos. Los espíritus Petwo son ardientes y fieros, de genio vivo.

En el Vudú se percibe el universo como un cosmos mágico, en el que el hombre nace de la magia por eso todos los hombres son magos potenciales. Se considera que la hechicería se usa para malas intenciones y para la manipulación de fuerzas espirituales para ganancia personal. Algunos abrazan el conocimiento de la hechicería pero no la practican.

Se supone que hay muchas sociedades secretas que practican la hechicería vudú. Son las “sectas rojas” llamadas zobob, bizango, ulenblendeng, y makanded, dependiendo de la región.

Un Bòkò, o hechicero, es un individuo que pervierte las fuerzas del universo mágico. Se dice de él peyorativamente que “trabaja con la mano izquierda”, o si es también sacerdote vudú, que “sirve con ambas manos”. El hechicero lleva su trabajo a los cruces de caminos o a cementerios.

El más temido acto de un hechicero puede acometer es Voye Lamò, significa que envía la muerte, se hace bajo los auspicios de San Expedito. Después de esta maldición, la víctima se supone que se marchita, vomita sangre y muere. Los hechiceros también hacen Wanga, un objeto, envuelto, o un veneno que puede dañar o traer infortunio a otras personas. Crean estos venenos con hierbas y polvos usando recetas secretas y se piensa que solo un poco puede traer mala suerte o enfermedad.

 Por supuesto también hay quienes usan la fuerza del universo mágico para ayudar y curar.  

Continuará…

2 comentarios:

Miss Nothing dijo...

Ala,qué interesante D:

cattatonia dijo...

Interesante.

Un amigo de mi novio estuvo de voluntario en Haiti y me comento lo de la TEMIBLE ZOMBIFICACIÓN que les hace a la gente. Me explicó la base científica. Por eso dice que allí a los muertos los inyectan lejía en las venas.
El vivió en una aldea donde tenían la "brujo local".
Me comentó que una noche fue a una de las reuniones de los brujos y como beben y beben ron. Tienen cuchillos y que cuando entran en trance se los clavan y todo. Él flipo porque uno de los brujos en un momento de trance se dirigió a él y le dijo, entre otras cosas, que " era un buen hombre y que iba a tener 3 hijos". Este de todo lo que vió flipo.
Me dijo que cuando se fue de allí le dió mucha pena.

Un saludo