viernes, 25 de diciembre de 2009

Los intermedios


Hoy os dejo otro texto de mi Libro de las Sombras, que escribí ya hace algunos años y estaba completando y se me ocurrió ponerla aquí para quien quiera leerla. Se trata de un texto sobre los intermedios, algo que me resulta fascinante.






Texto original de Dandelion.
Los celtas conocían los llamados Intermedios (o lugares de tránsito), ciertos lugares y momentos especiales, donde el velo que separa el mundo féérico del nuestro se hace más fino, son lugares de actividad feérica, o puntos de encuentro de las hadas, ya que son sus lugares preferidos.

Los momentos intermedios son el amanecer, el atardecer, el mediodía y la medianoche. El final del año, tanto el celta (31 de octubre, samhain) como el del año normal también lo son.
Los lugares intermedios son las orillas de ríos, lagos y mares, también lugares donde los ríos se encuentran o se bifurcan, en fuentes y cascadas, las entradas de bosques, los claros de los bosques,
las puertas y ventanas, los lugares a la sombra, cruces de caminos y carreteras secundarias, puentes, escaleras, esquinas, setos y vallas.
Los intermedios mágicos son los 8 sabats de las brujas y los esbats (las 12 lunas llenas de año).

Además los celtas advertían de estos encuentros para los que no saben nada del mundo de la magia, ya que los seres feéricos pueden jugar malas pasadas, hipnotizando y jugando con las personas, en sus leyendas hablaban de no beber ni comer nada de ellos, y de que las personas se perdían en sus hermosos reinos, sin noción del tiempo que transcurría, solo sintiendo la felicidad máxima, sin apego a nada, sin recordar a sus seres queridos y sin preocupaciones, bailando y saltando todo el día. Y decían que lo mejor era seguir el camino recto y no desviarse hasta encontrar la salida, hasta salir de las extrañas brumas que separan los mundos.

El Reino de las hadas recibe distintos nombres, por ejemplo podemos escuchar nombrarlo como Tir-nan- Og (celta), Arcadia, Elphame (Wicca), etc. Se cree que existen "portales" que la conectan con nuestro plano de existencia (y con otros), aunque también hay quien dice que la gente que cree haber estado en el reino de las hadas realmente ha estado en "lugares encantados por las hadas", reflejos del reino feérico en nuestro mundo.

Los celtas señalaban muchas puertas al mundo de estos seres, puntos de encuentro con su mundo, donde ocurren muchos fenómenos extraños, con megalitos de piedras como advertencia. Los túmulos (colinas celtas con una tumba en su interior) también se consideran puertas al otro mundo, por ello eran usados por los druidas como lugares altamente sagrados. Consideraban a los lagos y pozos como puertas también. Sobre todo los pozos, tan reverenciados por los celtas, considerados una gran fuente de magia que hasta hoy se usa en rituales para predecir el futuro y para conmemorar diversas cosas, además de pedir deseos.

Texto original de Dandelion

Bibliografía:
El Libro celta de la vida y la muerte, Juliette Wood.
La agenda de las Brujas 2008, Artículo: “Magia feérica: mejores momentos y lugares”, de Ellen Dugan.
La Biblia de las hadas, Teresa Moorey.
El libro de los seres que nunca existieron.

Ver también:

Umbrales