lunes, 20 de junio de 2011

Umbrales



Las energías irradian de cada cosa y de cada ser que se produce naturalmente sobre la tierra en diversos grados, o derivan de eventos naturales. Además ciertas zonas son fuentes de mayor poder que otras. Los umbrales son zonas fronterizas donde una fuerza, poder o elemento se encuentra con otra. Estas áreas de encuentro son potencialmente las más altamente cargadas de magia de todas. Los umbrales existen en todas partes: la orilla del mar, es un área transicional dond el océano se encuentra con la tierra; el pie de las montañas, donde la tierra comienza a elevarse; las cuevas, los umbrales subterráneos entre los poderes interiores y exteriores de la Tierra.

Hay umbrales arquitectónicos: puertas y ventanas. Hay umbrales de tiempo: el amanecer y el atardecer, donde el poder entrante se aproxima mientras se va dispersando el otro. Los ciclos de la vida son umbrales: el nacimiento de un nuevo bebé, particularmente el primer niño cuyo nacimiento nos transforma en padres. La muerte es un umbral entre una existencia y la siguiente. Cualquier ritual de transformación es definido como un umbral, en virtud de que tiene capacidad de transformar. Hay umbrales en el cuerpo: la boca es el umbral entre pensamiento y expresión.

Los umbrales son simultáneamente áreas de gran potencial mágico y de extrema vulnerabilidad. Un gran porcentaje de amuletos, rituales y hechizos protectores están diseñados para guardar los umbrales y el proceso transformador. De hecho, cada hechizo mágico pude ser percibido como un umbral transformador, de un pasado que ha dejado mucho que desear hacia el futuro esperamos que el hechizo produzca.

La mayoría de umbrales consiste en un simple límite: cuando tienes un pie dentro de la casa, y el otro fuera. Si tus pies son lo suficientemente pequeños y tienes un buen equilibrio, puedes estar parado en equilibrio, ni dentro, ni fuera.

Con un pie estás en el río o el océano, con el otro, permaneces en la tierra. Los antiguos Egipcios llamaban a su país “la tierra del rojo y del negro”, porque había una división distintiva, una división visible entre la fértil tierra negra del limo del Nilo y la rígida tierra roja del desierto. Podrías literalmente estar con un pie en cada color. Cada color también tipificaba un tipo de magia y unas reglas espirituales diferentes. El negro pertenecía a Osiris, con sus artes de civilización ordenada; el rojo pertenecía a su hermano Seth, anárquico y caótico Señor de la Magia.

Estos son simples límites: puedes saltar del uno al otro. También hay umbrales expandidos, exponencialmente cargados de una fuerte magia.


Fuente: The element encyclopedia of 5000 spells, de Judika Illes. Traducido por Dandelion.


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